Viviendo con nada.
Trabajando por nada
y un día como si nada
morirme de nada.
Adiós. Gracias
Serrat, Helena
Son pocos los que prefieren la libertad, la mayoria solo quiere un amo justo.
Viviendo con nada.

No siento el menor deseo de jugar en un mundo en el que todos hacen trampa.
Se concentra presión en los ojos que se tornan brillantes, una especie de presión fluye por la cara, la máquina empieza a girar, todo desaparece y la vista se fija en nada, no se sabe cuando parará, cuál será el estímulo que detenga la maquinaria, es tranquilo, es seguro, una vez mas se cierra el círculo.
Si, mucho consumismo y no lo puedo evitar, en este caso música y libros... acabo de comprar entradas para dos conciertos: Marlango en el palacio de congresos (ya es hora de que los vea en directo...)



